YO SOY LA DROGA

17.10.2010 19:06

 

Amigo, yo soy la droga. La que he venido destruyendo la vida de muchos jóvenes ignorantes. Yo soy la que me he introducido en los bailes y en las fiestas. La que al principio le hago a uno vivir fuera de este mundo lleno de problemas. Pero, al transcurrir el tiempo, comienzo a hacerte falta. Yo soy la droga, la que he venido destruyendo el mundo entero. No me importa que seas blanco o negro, pobre o rico, hace tiempo te he venido siguiendo. Después que me pruebas eres mío para el resto de la vida. ¿Recuerdas cuando comenzaste? Estabas triste, te sentías solo, y yo te ofrecí felicidad; ahora te tengo, eres mío, hago contigo lo que quiero, te levanto por la mañana, te hago pensar en mí aunque no quieras, soy tu amo y tu eres mi esclavo, te hago caminar como un muñeco. Mía es tu voluntad, voy destruyendo tu vida física, moral y espiritual.

Yo soy la droga, la que he destruido tu hogar, la que robó el amor de tu esposa y de tus hijos. Soy la que te llevó a la prisión. He hecho de tí un gusano. Te tengo prisionero y de mí estás enamorado. No hay nadie en la tierra que pueda romper nuestro amor. Trataste de olvidarme, pero fue inútil. Ni la ciencia ni el psiquiatra pueden romper nuestra unión. Mi único enemigo es Jesucristo, el Hijo de Dios y estoy celoso de Él. He visto como me ha quitado muchos de mis seguidores que ahora viven felices con Él. Le odio porque es el único que ha podido vencerme. Lo que yo destruyo, Él lo arregla. Contra Él no puedo luchar. Ahora mismo está aquí, quitándome a muchos seguidores.

La realidad es que amó Dios de tal manera al mundo que le ha dado a su propio Hijo, para que todo aquel que crea en Él no se pierda y tenga vida eterna.

(Esta reflexión la escribió Juan, un exadicto a las drogas que, fascinado por Jesucristo, abandonó el vicio y se entregó a una hermosa vida de amor a Dios y al prójimo)