Visita al Santisimo Sacramento

14.11.2014 11:13

 

(Cada vez que visites a Jesús en el Templo)

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Bendito seas Tú, mi señor.

Bendito seas Tú, Dios mío, porque  eres bueno, porque tu amor por mi es infinito.

Seas  bendito y alabado siempre.

Gracias, señor, por tu amor.

 

Señor mío Jesucristo que por nuestro amor permaneces noche y día en este sacramento lleno de bondad y amor esperando, llamando y recibiendo a todos los que vienen a visitarte. Creo que en esta Hostia Santa, están verdaderamente tu Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Te adoro humildemente y te agradezco todos tus beneficios, especialmente el de haberme dado por abogada a tu Madre Santísima, y haberme llamado para visitarme en esta Iglesia. Saludo a tu amantísimo corazón por tres fines:

  1. En agradecimiento por este gran don.
  2. Para reparar todas las injurias que recibes en este Sacramento de todos los infieles, herejes y malos cristianos.
  3. Con esta visita tengo intensión de adorarte en todos los lugares de la tierra, donde estas especies Eucarísticas, eres menos reverenciado y mas abandonado.

JESUS MIO: te amo con todo mi corazón; me arrepiento de tantas veces haber ofendido a tu infinita bondad.  Propongo por tu gracia no volver a ofenderte jamás.

De hoy en adelante quiero ser todo tuyo, haz de mi todo lo que quieras; solo te pido tu amor, la perseverancia en el bien  y el cumplimiento perfecto de tu voluntad.

Te recomiendo las almas del Purgatorio, especialmente las que fueron más devotas del Santísimo Sacramento y de María Santísima. Te recomiendo también a los pobres pecadores. Uno, en fin, oh Jesús mío, todos mis efectos a los de tu amorosísimo Corazón, y unidos así, les ofrezco a tu Eterno Padre suplicándole en tu nombre lo acepte y lo atienda.

Sea alabado y reverenciado en todo momento el Santísimo y Divinísimo Sacramento.

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.  Sea para siempre bendito y alabado.

 

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

 

 

ALABANZA

Bendito, alabado, adorado, amado y correspondido sea, a cada momento, el Corazón Eucarístico de Jesús en todos los tabernáculos del mundo, hasta la consumación de los siglos. Así sea.

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.  Sea para siempre bendito y alabado.

 

OREMOS

Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de Tu Pasión; te pedimos nos concedas venerar  de tal modo los sagrados misterios de Tu Cuerpo y de Tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de Tu Redención.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.