ORACION DE AGRADECIMIENTO

19.04.2013 10:48

Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Al acabar un día más, quiero decirte gracias por todo aquello que recibí de Tí.

Gracias por la vida  y por el amor, por las flores,  por el aire y por el sol, por la alegría y por el dolor, por lo que fue posible y por lo que no fue.

Te ofrezco todo lo que hice, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a mi familia, mis hijos,  los amigos de siempre, las amistades nuevas, mis amigos del MCC, los antiguos amores, y al amor de mi vida, las personas que he amado y a los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy te quiero pedir perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra dura e inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración  que poco a poco fui aplazando y que ahora vengo a presentarte.

Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.

Que los próximos días sean siempre bendecidos.

Detengo mi vida delante del calendario y te presento mis días, que únicamente tú sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy, te pido para mí, mis parientes y amigos, la paz y la alegría, la fortaleza y la prudencia, la lucidez y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o que lastimen.

Abre sí, mi ser a todo lo que es bueno.

Que mi espíritu  se llene únicamente de tu gracia y de bendiciones para que las derrame por donde quiera que pase.

Señor,  a mis amigos llénalos de tu bendición,  sabiduría, paz y amor.

Y que nuestra amistad dure para siempre en  nuestros corazones.

Lléname, también,  de bondad y alegría para que todas las personas que yo encuentre en mi camino, cuantas convivan conmigo o se acerquen a mí puedan descubrir en mi vida un poquito de Tí.

Danos siempre días felices, y enséñanos a repartir felicidad.

Amén.